| ÉPOCA PRECOLONIAL |
EPOCA COLONIAL |
REPUBLICA (s. XIX) |
REPUBLICA (s. XX, hasta 1952) |
REPUBLICA (ss. XX-XXI, desde 1952) |
| Caracterización general.En los varios miles de años que cubre la época precolonial, las culturas que se asentaron en lo que hoy es Bolivia, avanzaron desde una economía natural y comunitaria, hasta formas de organización compleja, como la de los aymaras e incas. Los estudiosos caracterizan de manera contradictoria el modo de producción de estas culturas: hay quienes las consideran esclavistas, socialistas, comunistas o “sui generis”. |
La economía de la época de la presencia directa del gobierno español en Bolivia tiene tres rasgos esenciales: (a) colonial; (b) eminentemente feudal (o semifeudal), y (c) monopólica. |
La independencia (proclamada en 1825) independiza políticamente el país, pero en lo económico subsisten y se acentúan las instituciones heredadas de la colonia: régimen semifeudal en el campo; abundante masa de productores y comerciantes independientes en las ciudades; explotación de las minas con miras principalmente a la exportación y, por tanto, un sometimiento neocolonial a nuevas potencias. |
La sociedad “feudalcriolla” deviene en una sociedad “feudalburguesa”. Hay una cierta “modernización” de la economía en esta primera mitad de siglo, que se asienta con la presencia de algunas grandes industrias: cerveza, embutidos, molinos y textiles. Persiste la monoexportación de minerales y el feudalismo agrario. |
Bolivia es un país capitalista, atrasado y dependiente. La revolución de 1952 determinó fuertes cambios en la economía boliviana, que condujeron a la incorporación de grandes masas campesinas e indígenas al mercado interno, a una hipertrofia del sector terciario y la adopción de un modelo de economía estatal predominante. Pero este modelo fue roto a partir de 1985, con el “neoliberalismo” y la “globalización” que entregaron buena parte de la economía a empresas transnacionales convirtiendo al país en una semicolonia de ellas. |
| División del trabajo y estratificación social.La división del trabajo es todavía elemental, con predominio del trabajo manual. La nobleza indígena ocupa un claro sitio de dominio (o predominio) económico y político. Hay formas de cooperación simple (ayni, mita, mink’a, &.). |
La conquista y la colonia amplían grandemente la división del trabajo, incorporando estratos de funcionarios, comerciantes y eclesiásticos. En la estratificación étnico-clasista se ve: un segmento dominante (altos magistrados, prelados, encomenderos y azogueros, casi todos “blancos”); un segmento medio (artesanos, comerciantes, escribanos, empleados, caciques, en gran parte mestizos), y, en la base, un campesinado sometido a las “encomiendas”, comunarios indígenas, arrancados a menudo de sus comunidades para cumplir con la mita, muy pocos obreros asalariados, y, finalmente, grupos minoritarios de esclavos. |
La república hereda la estratificación social de la colonia. Las clases económica y políticamente dominantes están formadas principalmente por los terratenientes de corte feudal y la naciente oligarquía minera. Hay una intelectualidad servil sumida en la política, las reyertas judiciales y la docencia y que constituye la “clase media” urbana. La masa trabajadora urbana es principalmente artesanal, y la rural, de campesinos sometidos a la explotación servidumbral. |
Con la “gran minería” se forma una oligarquía vinculada al capital financiero internacional; a ella se adscribe una intelectualidad orgánica poco numerosa, pero con gran influencia política y económica. Estos grupos más los grandes terratenientes forman la clase alta llamada “rosca”. Frente a ella hay un proletariado poco numeroso pero “aguerrido” y un campesinado sometido aún a las supervivencias feudales. Surge una burguesía industrial media y pequeña y se asienta la burguesía comercial y financiera. Subsisten muchos trabajadores independientes en la industria, el comercio y la construcción. |
Con la revolución se perfila una estructura clasista más nítida aunque no simple. Surge una burguesía “burocrática” ligada a la economía estatal y surge también una “nueva oligarquía" minera y agroindustrial. La clase obrera urbana se acrecienta y expande. Los indígenas se incorporan al mercado nacional con su propia “burguesía” o sufren un proceso de descampesinización, especialmente en el sur y el oriente del país. Su emigración a las ciudades genera sectores informales empobrecidos e incrementa el proletariado. En épocas recientes se fortalece la burguesía “intermediaria" (grandes importadores y testaferros de capitales foráneos). |
| Sistema de propiedad.La propiedad es fundamentalmente colectiva en todos los lugares y rubros económicos. |
En teoría, el rey es el dueño del suelo y del subsuelo y de las riquezas contenidas en ellos. La propiedad privada asume la forma de “encomiendas” y “concesiones” temporales que otorga el rey, en un esquema de corte feudal. Estas formas de propiedad se yuxtaponen a las tradicionales formas comunitarias indígenas. En la práctica, encomiendas y concesiones se hacen hereditarias y privadas. |
Se acentúa jurídica y económicamente la propiedad privada, fundada a veces en el despojo de las tierras de las comunidades indígenas. No hay, ni por asomos, una incursión del Estado en la economía productiva. A pesar de la ofensiva de los terratenientes, se mantiene de hecho la propiedad de las comunidades indígenas. Hay pocos latifundios, pero ellos están "rodeados” de multitud de minifundios. La propiedad pequeña artesanal es la más numerosa en las ciudades, pero empiezan a surgir grandes mineros y banqueros. |
La primera mitad del siglo XX introduce algunas modificaciones en el sistema de propiedad de los medios de producción y transporte. Las tierras rurales siguen siendo de pocos latifundistas emparentados o asociados a los grandes mineros. Estos avanzan hacia las formas societales de propiedad (sociedades anónimas, etc.) e incursionan en ferrocarriles y algo en la banca. Hay, desde luego, “cinturones" de pequeñas concesiones mineras que rodean a las grandes. Hasta la guerra del Chaco (1932-35) hay pocos atisbos de “propiedad estatal” (ferrocarriles, principalmente). Ésta irrumpe recién con la nacionalización del petróleo, la creación de YPFB y los bancos estatales. |
La novedad más importante en el sistema de propiedad, es el acrecentamiento de la propiedad estatal en función productiva: minas, petróleos, ferrocarriles, aviación, comunicaciones, en parte bancos y algo de industria (Pil, etc.). Subsiste la propiedad privada de medios de producción que se vincula a una burguesía llamada “mediana” pero que, en realidad, es una “nueva oligarquía”. A partir de 1985 se retrocede por el camino de la “capitalización” (en realidad la privatización), por el cual el estado entrega los recursos estratégicos y muchos otros a empresas transnacionales. |
| Distribución de la riqueza.En lo que se conoce de la economía precolonial, y al revés de lo que habitualmente se supone, el “comunitarismo” no era precisamente igualitario en la distribución de la riqueza. En la sociedad incaica (que es la mejor conocida) alrededor de dos tercios de la riqueza y particularmente de la tierra, estaba en poder de las clases altas (el inka, sus colaboradores y el clero). |
La colonia acentuó la polarización en la distribución de la riqueza. Las capas ricas lo eran justamente por la concentración de la riqueza social en sus manos. Hubo famosos “azogueros” (dueños de minas), encomenderos (terratenientes) e inclusive comerciantes que eran muy ricos, mientras las grandes masas de pobladores urbanos y campesinos vivían en la miseria. |
El siglo XIX acentuó aún más la polarización de ricos vs. pobres. La política tributaria, más que conducir a una redistribución de la riqueza, acentuaba dicho contraste. |
Tampoco hizo mucho la primera mitad del siglo XX por mejorar la situación de las grandes masas. Por el contrario, se formó una oligarquía usufructuaria de la riqueza nacional con grandes vínculos con el capital financiero internacional, que dejaba en el país migajas apetecibles para sus colaboradores. |
Bolivia, en su conjunto, es un país pobre, lo que no significa que sus estratos altos no gocen de un cierto lujo y confort, ni que se hayan borrado las diferencias entre ricos y pobres. Hacia 1992, según cifras oficiales, los estratos cualitativos de “no pobres” y “pobres” representaban respectivamente el 25% y el 75% de la población y la “pobreza extrema” alcanzaba a más del 40%. |
| Agricultura. Las sociedades precoloniales fueron eminentemente (por no decir exclusivamente) agrícolas. Especialmente Tiwanaku y el incario avanzaron mucho tanto en lo tecnológico (domesticación de especies animales y vegetales, sistemas de riego, pisos ecológicos, &.) como en el económico-social (tripartición de la tierra, trabajo por turno y formas de cooperación). |
La conquista y la colonia buscaron principalmente riqueza mineral (plata y oro), pero la agricultura siguió siendo el ámbito más importante de ubicación de la población activa. Los conquistadores trajeron muchas especies desde el Viejo Mundo y se llevaron otras. Trajeron también el arado egipcio, el hierro y la rueda, que acrecentaron la productividad del trabajo. La institución agraria más importante fue la “encomienda” a través de la cual se sometieron a servidumbre a grandes masas indígenas; pero junto a ella subsistió la propiedad de la tierra en manos indígenas especialmente de la comunidades. |
En el siglo XIX no se avanzó casi nada en la economía agraria, ni en lo tecnológico (cultivos extensivos, casi nada de fertilizantes o nuevas variedades) ni en lo social (siguió la servidumbre). Esto puso al país en una situación muy débil, al punto de que el abastecimiento se fue restringiendo hasta llegar a momentos de hambruna y a convertirse en una necesidad la importación de alimentos. |
No hay mayores cambios en relación con el siglo anterior. En lo tecnológico: cultivos extensivos. Hay muy pocos atisbos de renovación: algo en Pairumani y en algunas propiedades del valle o el altiplano. Los primeros intentos de agroindustria (caucho, quinina, etc.) se frustraron con los cercenamientos territoriales del Acre. |
El cambio más importante fue la Reforma Agraria, que restituyó gran parte de la propiedad rural a los indígenas. Esto ayudó a acrecentar el mercado interno. La conexión con el oriente permitió también ampliar el espectro de productos agropecuarios y se avanzó en la industria basada en productos agrícolas, especialmente en la del azúcar. En ciertos sectores se ha rescatado la tecnología precolonial (sutaqollus, etc.) y se ha orientado algo de la producción agrícola (v. gr. la soya) a la exportación con importancia nacional. |
| Minería e hidrocarburos. Al parecer, la extracción y uso de minerales fue poco significativa en las culturas precoloniales: apenas algo con propó-sitos de ornato. Ni siquiera se puede decir que se haya superado la edad de piedra. |
La colonia convirtió la explotación de oro y plata en su “negocio” principal. Buena parte de la economía colonial se asentó sobre esta actividad, para la cual el virrey Toledo adaptó la mita o trabajo por turnos. Parte de la industria estaba encaminada a mejorar los productos minerales. Los azogueros llegaron a tener gran poder social y económico, pero las grandes masas de la población persistieron en la miseria a pesar, si no a causa, de la minería. |
Al comenzar la república hubo un deterioro general de la industria minera; pero ésta renació al aproximarse el fin del siglo XIX con una burguesía vinculada a los grandes centros importadores europeos; fue la llamada “oligarquía de la plata” (Aramayo, Arce, Argandoña, etc.). La minería volvió a ser fuente “inagotable” de divisas para las importaciones, pero sus grandes ganancias casi no tuvieron efecto en la modernización del país. |
A comienzos del siglo XX, en la “era del estaño”, se formó una “oligarquía minera” de corte moderno, con el dominio del sector por tres grandes empresas (Patiño, Aramayo y Hochschild). A ella se le atribuyó no haber encauzado sus grandes utilidades al progreso del país. La minería llegó a ser la fuente de casi todas las divisas; pero éstas se utilizaban más en adquirir artículos suntuarios que en favorecer el desarrollo del país. No hubo fundiciones importantes ni una industria que pudiera nutrirse del estaño y otras materias primas. Estas salían a Europa y Estados Unidos “en bruto” y retornaban en productos elaborados, pero a precios altos. El petróleo empezó a influir desde la década del 20. |
Con la nacionalización de las minas, éstas pasaron a ser el sector más importante de la economía estatal; pero sucumbieron frente a tres factores adversos: la anarquía sindical, la corrupción política y el sabotaje de las empresas transnacionales. Por último hubo un paulatino resurgimiento de los “ricos mineros” que en el último tercio del siglo XX y lo que corre del actual, se convirtió en la “nueva rosca” y que culminó con la minimización de Comibol y el nuevo dominio económico y político de los llamados "mineros medianos" amparado por “contrarreformas” diseñadas y ejecutadas por ellos mismos.El petróleo y el gas desplazan a los minerales como producto principal de exportación. |
| Industria Manufacturera. La industria manufacturera precolonial era muy rudimentaria: ella se reducía a la confección casera de los vestidos, la fabricación de algunas armas (de piedra) y algo de artesanía más bien decorativa que productiva. |
Durante la colonia hubo ciertamente un progreso notable en la industria, hasta llegar a una especie de autoabastecimiento, a pesar del monopolio comercial impuesto por la metrópoli y la prohibición de tratar entre las mismas colonias. Hubo obrajes textiles, industria del vestido, muebles, herrería, joyería (platería), fabricación de armas y de bebidas alcohólicas. |
La república siguió las huellas de los llamados “prósperos artesanos” y en todo el siglo XIX existieron numerosos talleres fabriles (más de 25 mil a mediados de siglo), pero al parecer, ningún establecimiento “grande”. De todos modos, para fines de siglo existían ya algunas cervecerías de diferente tamaño e importancia y varias imprentas. |
La industria “moderna” aparece en Bolivia en el siglo XX, con la modernización de las cervecerías y otras embotelladoras, algunas fábricas de fiambres, mueblerías, molinos, etc. Pero las grandes industrias, como las textiles (Forno, Said y Soligno), la fábrica de vidrios y otras, sólo se expanden después de la guerra del Chaco, reclutando una clase obrera más o menos importante. |
Paradójicamente, con la revolución desaparecieron algunas industrias, qquizá por el acrecentamiento de las luchas sociales, los regalos de la “ayuda” y/o el contrabando; pero también surgieron otras: azúcar, productos lácteos, etc. Al presente, Bolivia no ha logrado aún superar su estado industrial incipiente. |
| Otros rubros.Casi no puede hablarse de “otros rubros” en las remotas culturas precoloniales. El mismo transporte se hacía a lomo de llama o de hombre. Pero sí hubo grandes construcciones, como las de Tiwanaku, Inkallajta, etc. |
Hay valiosos monumentos en la época de la colonia, particularmente en arquitectura religiosa, que obviamente estaba en manos de la Iglesia. Con la llegada de los “animales de tiro”, los coches y las carretas, se construyeron caminos, aunque no sabemos si en la misma magnitud y cantidad que las obras públicas precoloniales o las de la república. La banca es incipiente: los pocos bancos son sobre todo bancos de rescate. |
El siglo XIX contribuye con algunas construcciones religiosas y civiles, incluyendo teatros y escuelas. Los caminos y otras “obras públicas” por su naturaleza son de grandes esfuerzos; y en esto hay que destacar sobre todo la construcción de ferrocarriles en las tres últimas décadas del siglo XIX. A fines de la centuria aparecen los pioneros de los teléfonos, telégrafos y de la electricidad, cuya actividad económica se asocia desde entonces y por casi cien años a las obras públicas del gobierno y las municipalidades. Pero su consolidación es obra del siglo XX.Hay pocos bancos. Las finanzas públicas se nutren, en más de la mitad, de las contribuciones, diezmos y otras cargas que recaen sobre la masa indigenal, y, en mucho menor proporción, de los ingresos de aduana, contribuciones sobre sueldos, utilidades de la casa de moneda y muy pocos impuestos sobre capitales y productos. |
El la primera parte del siglo XX la industria de la construcción de edificios avanzó a paso de tortuga, aunque no faltaron algunas grandes realizaciones para albergar oficinas empresariales (bancos, empresas mineras, etc.) y otras del gobierno y las municipalidades. Se avanzó también poco en las grandes obras públicas (represas, caminos, ferrocarriles, etc.). Los ferrocarriles, después de su impactante irrupción de fines del siglo XIX y comienzos del XX, sufren un notorio estancamiento y deterioro. La electricidad se expande especialmente a partir de la década del 30. (La principal empresa fue Bolivian Power; pero en casi todas las ciudades capitales se constituyen también empresas distribuidoras. La de Cochabamba era propiedad de Simón I. Patiño).Desde la década del 10 se desarrolla la aviación, primero militar y después civil (LAB, 1925). |
La “explosión económica” de la industria de la construcción es una de los hechos más notorios en la segunda mitad de este siglo Se completan e inauguran las grandes carreteras que vinculan el oriente y occidente del país. Pero es más grande todavía el crecimiento del sector energético (electricidad), de los servicios en general y del transporte en particular. Un rasgo notorio es el crecimiento "explosivo” de la deuda externa. |
| Comercio.El comercio (entendido como el intercambio mercantil de bienes y servicios) no existe propiamente en las culturas precoloniales. Lo que sí se advierte, especialmente en el inkario, son eficientes mecanismos de distribución para ha cer llegar a los consumidores los bienes producidos. |
La colonia incorpora en las economías de las regiones americanas un activo comercio; pero éste se desenvuelve bajo una dicotomía contradictoria: por una parte, un tráfico interno semicerrado (al parecer, había un activo comercio de alcoholes y aguardientes, de llamas, etc.) y, por otra parte, un comercio en gran escala monopolizado por la corona y los grandes traficantes vinculados a ella. |
En el siglo XIX, aunque se suponía que debía haber un crecimiento del comercio exterior, Bolivia prácticamente se aísla del mercado internacional como exportador y se limita a ser un importador de generos, alimentos y bebidas. Sus escasas exportaciones eran las de plata y oro, quina, cobre y estaño. El déficit en era notable (1846). Al renacer la minería en la segunda mitad de siglo, Bolivia asumió su perfil de país monoproductor.El comercio interior estuvo concentrado en productos agropecuarios y artesanales (como bayetas, etc.). Tenían cierto relieve la coca, los cereales, los tejidos.. |
La primera mitad del siglo XX refuerza el carácter monoexportador del país, concentrando en los minerales casi la totalidad de las exportaciones. Hay una vasta gama de empresas de importación, representación y afines. El comercio interior sigue con un mercado interno restringido, poco capaz de dar cabida a una gran industria. |
La revolución de 1952 amplia el mercado interno, pero este impacto se presenta más en el rubro del transporte que en el del comercio propiamente dicho. En todo caso, las empresas bolivianas (incluyendo varias grandes) son más comerciales (grandes importadores y exportadores) que industriales. |