MARKETING FINANCIERO http://ever-coca.nireblog.com Wed, 04 Nov 2009 22:49:49 +0100 MARKETING FINANCIERO http://static.nireblog.com/imagenes/logo.png http://ever-coca.nireblog.com http://nireblog.com LOS SERVICIOS FINANCIEROS http://ever-coca.nireblog.com/post/2008/07/07/los-servicios-financieros http://ever-coca.nireblog.com/post/2008/07/07/los-servicios-financieros


Los servicios bancarios y la persona usuaria

Las entidades bancarias, bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito, han reforzado sustancialmente su presencia en la vida cotidiana de la ciudadanía media en los últimos tiempos.

Es un cambio que puede contrastarse fácilmente al recordar que las generaciones pasadas, no muy lejanas, únicamente estaban dispuestas a adquirir bienes si podían comprarlos al contado. Hoy, en cambio, muchas personas medias viven endeudadas e “hipotecadas” y de esta forma, aplazan gran parte de sus pagos.

La “persona deudora” ha dejado de ser una figura mal vista por la sociedad, llegándose al extremo opuesto. Hoy en día, “deber” significa “disponer de crédito” o, lo que es lo mismo, ser merecedor de la confianza del banco, y es claro que no todo el mundo goza de esta “privilegiada” situación.

Por otra parte, el desarrollo económico, técnico y productivo de los países no se entiende sin un sector bancario fuerte y sólido, que atienda las necesidades de financiación de la ciudadanía empresaria e inversora.

En los últimos tiempos, la ciudadanía media ha intensificado sus relaciones con los bancos, para depositar sus ahorros y para solicitar créditos.

Es debido precisamente a este creciente protagonismo de intermediación de la banca en la economía que, desde sus inicios, los poderes públicos han instrumentado políticas fuertemente intervencionistas en el sector.

La protección de los intereses de quienes depositan su dinero en los bancos (las personas ahorradoras) es, en todo caso, el fundamento último de una estricta normativa de funcionamiento y de vigilancia relativa a las diferentes entidades de crédito en todos los países desarrollados.

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En este ámbito, debe señalarse la existencia a nivel estatal de una institución arbitradora y fiscalizadora(fiscalizar) del sector bancario, como es el Banco de España.Asimismo, no debe obviarse el fuerte cambio protagonizado por el sector bancario en los últimos tiempos, como consecuencia precisamente de su enorme difusión en la vida social y económica. Han aparecido nuevos tipos de entidades financieras y de crédito, incluso procedentes de sectores no bancarios o financieros, y los “productos bancarios” han alcanzado un grado de complejidad tal que, muchas veces, resultan incomprensibles para el gran público.

Operaciones de Pasivo o de “Captación de Dinero” de la banca, y que también se conocen como Operaciones de Depósito son aquellas que se plantean cuando una persona física, una empresa o una entidad cualquiera acude a los bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito para depositar las sumas de dinero que ha conseguido acumular y sobre las que desea conseguir un rendimiento.

  • Operaciones de Activo o de “Colocación de Dinero” de la banca, y que también se conocen como Operaciones de Crédito son aquellas que se plantean cuando la ciudadanía, las empresas o una entidad cualquiera acuden a las entidades bancarias para obtener el dinero que necesitan para llevar a cabo sus planes de inversión o sus deseos de consumo.
Con las llamadas “Operaciones de Depósito” la persona ahorradora pretende conseguir una remuneración a los excedentes de dinero que ha conseguido. Por su parte, las “Operaciones de Crédito” de los bancos hacen posibles los proyectos de consumo o inversión cuando no se dispone del dinero suficiente en un momento determinado

  La transferencia bancariaguia29_21.jpgDefinición y características

Una transferencia bancaria es una orden de pago. La persona titular de una cuenta, en un banco o caja, ordena a la entidad que, con cargo a ésta, transfiera determinados fondos a una cuenta de otra entidad distinta, pudiendo ser ella u otra tercera persona la beneficiaria.

A diferencia de la emisión del cheque o del pagaré, la orden de la transferencia como medio de pago para quien la utiliza implica un coste, que se deberá asumir. Este coste puede ser compensado por la rapidez y efectividad del sistema, lo que favorece su utilización en la realización de pagos periódicos. Otra diferencia con los cheques y los pagarés, es que la transferencia no necesita soporte papel y, por lo tanto, es un instrumento que puede ser mecanizado y utilizado a través de la banca electrónica y/o telefónica. La realización de una transferencia es un trámite sencillo y ágil, pero requiere conocer los datos bancarios completos de la persona destinataria. 

 

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Mon, 07 Jul 2008 15:55:23 +0100
SITUACION ECONOMICA DE BOLIVIA http://ever-coca.nireblog.com/post/2008/04/25/situacion-economica-de-bolivia http://ever-coca.nireblog.com/post/2008/04/25/situacion-economica-de-bolivia

  El difícil entorno económico, político y social en el que se desarrollan nuestras actividades productivas, comerciales y de servicios, pone en peligro la expectativa gubernamental de lograr una tasa de crecimiento del PIB de 4,6% en la presente gestión,dado que continuamos enfrentando severas limitaciones como para emprender una salida real de la actual situación de crisis, pese a los esfuerzos que vienen desplegando los empresarios privados en procura de lograr estabilidad en el mercado interno y un mayor acceso a los mercados externos. Esta situación provoca que las perspectivas que presenta la economía boliviana no sean alentadoras, debido a que el resultado económico alcanzado al primer trimestre de 2005 manifiesta una contracción de las tendencias positivas que experimentaron los indicadores económicos en el 2004, situación que se explica por la presencia de un contexto menos favorable en la economía internacional, así como por el efecto negativo de la diversidad de convulsiones, traducida en manifestaciones, bloqueos de carreteras y una mayor inestabilidad e incertidumbre política. EL COMPORTAMIENTO DE LAS FINANZAS PUBLICASSegún proyecciones del gobierno, el déficit fiscal como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) bajará de 5,2 al 5% durante esta gestión. Los resultados al primer trimestre de este año muestran que el déficit se redujo a 1.233 millones de bolivianos, registro menor en 20% en relación a similar período del año 2004, que explica la tendencia a la reducción del déficit fiscal. Esta disminución se explica por el aumento de los ingresos tributarios de Bs. 2.278 millones a Bs. 2.509 millones en el periodo comparado; la mejora de los impuestos se debe principalmente al aumento de recaudaciones en los impuestos sobre hidrocarburos que subieron de Bs. 813 millones a Bs. 1.133 millones este año y a la elevación del resto de ingresos de Bs. 668 millones a Bs. 718 millones. Por su parte, los egresos del sector público no financiero, los gastos de servicios personales aumentaron de Bs. 1.482 a Bs.1.599 millones debido a los ajustes a los sueldos de diversos sectores; los gastos destinados a la adquisición de bienes y servicios bajaron de Bs. 457 a Bs. 438 millones, mientras el pago de intereses de la deuda se redujo de Bs. 408 millones a Bs. 386 millones. Con referencia a las obligaciones del Estado con el exterior, el comportamiento de la deuda pública (deuda externa más deuda interna), correspondiente a abril, alcanzó la suma de 6.906 millones de dólares,constituyendo el 86% del PIB. Este elevado nivel de endeudamiento de la economía es crítico para la estabilidad y el crecimiento económico, adicionalmente se observa que el aumento de la deuda interna puede poner en riesgo la eficiencia económica esperada debido a que es un nuevo factor de contracción de la actividad productiva, dado que restaría recursos al sector privado para dinamizar la economía. Asimismo, se observa que las Reservas Internacionales Netas, registradas a abril del 2005 llegaron a 1.102.3 millones de dólares, registro menor en 21 millones respecto a diciembre de 2004, atribuible a la reducción de las inversiones. En consecuencia, el nivel de reservas existentes permitirían atender alrededor de 7 meses de importación y un 40% de cobertura de los depósitos del público en el sistema financiero. La Inversión Pública, según datos oficiales, tuvo un comportamiento positivo ya que el nivel de ejecución superó en 20% respecto a lo programado durante la gestión 2004, para el presente año el gobierno tiene previsto ejecutar 729 millones de dólares, destinados principalmente a infraestructura (54.4%), Sociales (27%), Productivos(11.2%) y Multisectoriales (7.3%). En la presente gestión, la Inversión Privada y la Inversión Extranjera Directa mantienen la tendencia decreciente registrada en la anterior gestión, pese a que no se tiene información estadística concreta, se ha podido observar una disminución drástica de la inversión en el país.Si queremos crecer a tasas más altas del PIB, es necesario atraer mayor inversión extranjera. EL COMPORTAMIENTO DEL SISTEMA FINANCIERO Las captaciones del público y la cartera del sistema financiero nacional muestran una leve recuperación. Las captaciones del público correspondientes a 10 de junio del presente año registraron 2.945.4 millones de dólares, registro mayor en 5,1% en relación a diciembre de 2004, en este mismo período, la Cartera aumentó en 5,5% respecto al registro de diciembre de 2004, lo cual significa que se registró un incremento de 133,5 millones de dólares. Sin embargo, observamos que el nivel de la mora alcanzó a 387.2 millones de dólares, habiendo registrado un incremento de 48,4 millones de dólares en relación al registro de diciembre de 2004, lo cual determina que la mora total del sistema bancario continúe la tendencia al alza, toda vez que la misma se sitúa alrededor del 14,2% de la cartera total. Se observa que el financiamiento externo es mínimo y la liquidez se mantiene en torno a los 1.116 millones de dólares. A esta situación contribuye la determinación de la Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras, que determina nuevos criterios para la evaluación y calificación de cartera basado en la capacidad de pago del deudor y un incremento de encaje legal, que se reflejaría en menores disponibilidades para otorgar crédito y como efecto un encarecimientodel mismo. LA DINAMICA DEL COMERCIO EXTERIOR El dinamismo de las ventas al exterior, traducido en las exportaciones bolivianas, correspondientes a los primeros cinco meses del presente año, alcanzaron un valor de 982.7 millones de dólares, dando como resultado un incremento del 17% con respecto a similar periodo del año anterior. Si bien la tendencia de incremento, se ha mantenido, elvolumen final de crecimiento no es de los mejores, los efectos de los bloqueos en los corredores de exportación, son los que afectaron, sobre todo, al sector hidrocarburos, específicamente en el mes de mayo, otro sector afectado es el agrícola que registró pérdidas con sus productos parados en los caminos.El registro de las exportaciones correspondiente al mes de mayo fue de 982.7 millones de dólares, explicado por las ventas de hidrocarburos, la industria manufacturera y extracción de minerales. Con relación a las importaciones, a mayo de 2005 se observa un crecimiento del orden del 21%, siendo que los mayores incrementos se dieron en la importación de bienes intermedios (+31.1%) y de bienes de consumo (+4.4%); asimismo, la importación de bienes de capital aumentó en 14.9%. En consecuencia, el saldo comercial de la balanza comercial en los primeros meses de 2005 es positivo en 140 millones de dólares, siendo que en el mismo período de 2004, la balanza fue positiva en 135 millones de dólares. LAS PERSPECTIVAS DE LA ECONOMIA PARA EL AÑO 2005 Pese a una tendencia no muy favorable del entorno internacional, éste continúa siendo un factor determinante para el logro de un adecuado resultado económico para el país, dado que las oportunidades de negocios para los empresarios bolivianos seguirán siendo expectables, aunque en menor medida de las alcanzadas durante el año 2004.Sin embargo, en el ámbito interno, debemos observar los riesgos y el peligro que acarreará la recurrente presencia de la crisis política e institucional, esta situación se encuentra agravada por los conflictos sociales y políticos de los meses de mayo y junio que ocasionarán que la proyección de crecimiento económico: 4,6%, manifestada por elProducto Interno no se cumpla, por el contrario, se deduce que este crecimiento sólo alcanzará aproximadamente a 4%, según análisis del Banco Central de Bolivia y de la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económica UDAPE. Por otra parte y siempre a nivel interno, hay que tomar en cuenta la ausencia de definiciones que manifiesta el gobierno, la falta de autoridad para ejercer el pleno cumplimiento de la Constitución Política del Estado, el debilitamiento de la institucionalidad que pone en peligro la seguridad jurídica, la seguridad ciudadana y el derecho de todo agente económico de desarrollar sus actividades económicas con normalidad y seguridad. Asimismo, el incremento de las obligaciones del Estado que amenazan la ansiada recuperación económica y tienden a producir un adverso escenario que pone en duda el logro de mayores oportunidades, a pesar de lo que hoy ofrece el mercado internacional.Es urgente que para el fomento del comercio exterior, se adopten políticas acordes a las expectativas de la oferta nacional de bienes y servicios, en procura de lograr estabilidad en la inserción de nuestros productos en el mercado internacional, para lo cual se deben desarrollar todos los esfuerzos posibles para alcanzar una consolidación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de América. También se deben efectuar efectivas gestiones para lograr el pleno cumplimiento de los términos acordados en la CAN y el MERCOSUR, a fin de garantizar nuestras cuotas de mercado y no afectar nuestras exportaciones, así como garantizar la expectativa del país por sostener una balanza comercial superávit aria e incrementos del nivel de divisasque tanta falta le hacen al país. Llama la atención que los gobiernos no sean efectivos en su labor de garantizar la presencia y el aumento de la inversión privada, toda vez que el resultado registrado a mayo del presente año, evidencia una paralización de las inversiones privadas, nacionales y extranjeras, dadas las condiciones inaceptables de incertidumbre sobre su marco jurídico y en absoluta desprotección de sus derechos, situación que afecta a los sectores estratégicos de la economía, que tienen relación con la seguridad alimentaría y la extracción de recursos no renovables.Es necesario también recalcar que la lucha contra la corrupción como un fenómeno que está minando los cimientos de la sociedad y por ende afectando a nuestra economía, debe ser integral y mucho más amplia, debe tomar en cuenta que la competencia desleal imperante en el mercado, junto a la masiva informalidad, debe ser solucionada con la aplicación de políticas de largo plazo, ya que de mantenerse este adverso escenario en el mercado, la actividad privada no tendrá la garantía de sostenibilidad y mucho menos expansión de su inserción en el mercado. EVOLUCION DE LA ECONOMIA EN BOLIVIA 

ÉPOCA PRECOLONIAL EPOCA COLONIAL REPUBLICA (s. XIX) REPUBLICA (s. XX, hasta 1952) REPUBLICA (ss. XX-XXI, desde 1952)
Caracterización general.En los varios miles de años que cubre la época precolonial, las culturas que se asentaron en lo que hoy es Bolivia, a­vanzaron desde una economía natural y co­munitaria, hasta formas de organización com­ple­­ja, como la de los ay­maras e incas. Los estu­diosos caracterizan de manera contradictoria el modo de produc­ción de estas culturas: hay quie­nes las consideran es­clavistas, socialistas, co­munistas o “sui ge­ne­ris”.   La economía de la época de la presencia directa del gobierno español en Bolivia tiene tres rasgos esenciales: (a) colonial; (b) eminen­temente feudal (o se­mifeudal), y (c) mono­pólica.   La independencia (pro­clamada en 1825) inde­pendiza políti­ca­men­te el país, pero en lo eco­nómico subsisten y se acentúan las institucio­nes heredadas de la co­lonia: régimen se­mi­feu­dal en el campo; abun­dante masa de pro­duc­tores y comer­ciantes in­dependientes en las ciu­dades; explo­tación de las minas con miras principalmente a la ex­portación y, por tanto, un sometimiento neoco­lo­nial a nuevas po­tencias.   La sociedad “feudal­criolla” deviene en una sociedad “feudalbur­gue­sa”. Hay una cierta “mo­dernización” de la eco­nomía en esta prime­ra mitad de siglo, que se asienta con la presen­cia de algunas grandes industrias: cerveza, em­butidos, molinos y tex­tiles. Persiste la mono­exportación de minera­les y el feudalis­mo agrario.   Bolivia es un país ca­pitalista, atrasado y de­pendiente. La revolu­ción de 1952 de­terminó fuertes cambios en la economía bolivia­na, que conduje­ron a la in­corporación de gran­des masas cam­pesinas e indígenas al mercado interno, a una hiper­trofia del sector ter­ciario y la adopción de un modelo de eco­nomía es­tatal pre­d­ominante. Pe­ro este mo­delo fue ro­to a partir de 1985, con el “neoliberalis­mo” y la “globalización” que en­tregaron buena parte de la economía a em­presas transnaciona­les convir­tiendo al país en una semicolonia de ellas.
División del trabajo y estratificación social.La división del trabajo es todavía elemental, con predominio del tra­bajo manual. La noble­za indígena ocupa un claro sitio de dominio (o predominio) econó­mico y político. Hay for­mas de cooperación simple (ayni, mita, min­k’a, &.).   La conquista y la colo­nia amplían grande­men­te la división del traba­jo, incorporando estra­tos de fun­cionarios, co­mer­ciantes y eclesiásti­cos. En la estratifica­ción étnico-clasis­ta se ve: un seg­mento domi­nante (altos magis­tra­dos, prelados, encomen­deros y a­zo­gueros, casi todos “blan­­cos”); un segmen­to medio (arte­sanos, co­mercian­tes, es­cribanos, empleados, caci­ques, en gran parte mestizos), y, en la base, un campe­sinado someti­do a las “enco­mien­das”, comu­narios indí­genas, arran­cados a me­nudo de sus comu­nidades para cum­plir con la mita, muy pocos obreros a­salaria­dos, y, finalmen­te, gru­pos minoritarios de esclavos.   La república hereda la estratificación social de la colonia. Las clases económica y política­mente dominantes están formadas principalmen­te por los terratenientes de corte feudal y la naciente oli­garquía mi­nera. Hay una inte­lectualidad servil su­mida en la política, las reyertas judiciales y la docencia y que cons­tituye la “clase me­dia” urbana. La masa tra­baja­dora urbana es prin­cipalmente artesanal, y la rural, de campesinos sometidos a la explota­ción servidumbral.   Con la “gran minería” se for­ma una oligarquía vin­culada al capital finan­ciero inter­nacional; a e­lla se ads­cribe una in­telectua­li­dad orgánica po­co nu­merosa, pero con gran influen­cia po­lí­tica y econó­mica. Es­tos grupos más los gran­des terratenientes for­man la clase alta lla­mada “ros­ca”. Frente a ella hay un proleta­riado po­co nu­me­­roso pero “a­gue­rri­do” y un cam­pe­sinado so­metido aún a las super­vi­vencias feu­dales. Sur­ge una bur­guesía in­dustrial media y pe­queña y se asienta la burguesía comercial y financiera. Subsisten muchos traba­jadores in­depen­dientes en la in­dustria, el comercio y la construcción.   Con la revolución se perfila una estructura clasista más nítida aun­que no simple. Surge u­na burguesía “burocrá­ti­ca” ligada a la econo­mía es­tatal y surge tam­bién una “nue­va oli­gar­quía" mi­nera y agro­industrial. La clase obrera urbana se acre­cienta y expande. Los indíge­nas se incor­poran al mercado na­cio­nal con su propia “bur­guesía” o sufren un pro­ceso de descampe­siniza­ción, es­pecialmente en el sur y el oriente del país. Su emi­gra­ción a las ciu­da­des genera sec­to­res informales empo­bre­ci­dos e incrementa el pro­letariado. En épocas re­cientes se for­talece la bur­guesía “in­terme­dia­ria" (grandes im­­porta­dores y testafe­rros de capitales foráneos).
Sistema de pro­piedad.La propie­dad es fun­damentalmente colec­tiva en todos los lugares y rubros económicos.   En teoría, el rey es el dueño del suelo y del subsuelo y de las ri­quezas contenidas en e­llos. La propiedad pri­vada asume la forma de “encomiendas” y “con­cesiones” temporales que otor­ga el rey, en un esque­ma de corte feu­dal. Es­tas formas de propie­dad se yuxtapo­nen a las tra­dicionales formas  co­munitarias in­dígenas. En la prác­tica, enco­miendas y con­cesiones se hacen he­reditarias y privadas.   Se acentúa jurídica y e­conómicamente la pro­piedad privada, fundada a veces en el despojo de las tierras de las comu­nidades indígenas. No hay, ni por asomos, una incursión del Estado en la econo­mía productiva. A pesar de la ofensiva de los terratenientes, se man­tiene de hecho la pro­piedad de las co­mu­nida­des indígenas. Hay po­cos latifundios, pero ellos están "rodeados” de multitud de minifun­dios. La propiedad pe­queña artesanal es la más numerosa en las ciudades, pero empie­zan a surgir grandes mineros y banqueros.   La primera mitad del siglo XX introduce al­gu­nas modifica­ciones en el sistema de pro­piedad de los medios de producción y trans­porte. Las tierras rura­les si­guen siendo de po­cos latifundistas empa­ren­tados o asociados a los grandes mineros. Estos avanzan hacia las for­mas societales de pro­piedad (sociedades anó­nimas, etc.) e incursio­nan en ferroca­rriles y algo en la banca. Hay, desde luego, “cinturo­nes" de pequeñas conce­siones mineras que ro­dean a las grandes. Has­ta la guerra del Chaco (1932-35) hay pocos a­tisbos de “pro­piedad estatal” (ferrocarriles, principalmente). Ésta irrumpe re­cién con la na­cionali­zación del pe­tróleo, la creación de YPFB y los bancos es­tatales.    La novedad más im­por­tante en el sistema de propiedad, es el a­cre­centamiento de la pro­piedad estatal en fun­ción productiva: mi­nas, petróleos, ferroca­rriles, aviación,  comunicacio­nes, en parte bancos y algo de in­dustria (Pil, etc.). Sub­siste la pro­piedad pri­vada de me­dios de producción que se vin­cula a una bur­guesía lla­mada “media­na” pero que, en reali­dad, es una “nueva oli­garquía”. A partir de 1985 se re­trocede por el camino de la “capitali­za­ción” (en realidad la privatiza­ción), por el cual el estado entrega los recursos estratégicos y muchos otros a em­pre­sas transnacionales.
Distribución de la riqueza.En lo que se conoce de la economía precolo­nial, y al revés de lo que ha­bitualmente se supo­ne, el “comunitarismo” no era precisamente igua­litario en la dis­tribución de la riqueza. En la sociedad incaica (que es la mejor co­nocida) alrededor de dos tercios de la riqueza y par­ticularmente de la tierra, estaba en poder de las clases altas (el inka, sus colabo­radores y el clero).   La colonia acentuó la polarización en la dis­tribución de la riqueza. Las capas ricas lo eran justamente por la con­centración de la riqueza social en sus manos. Hubo famosos “azo­gueros” (dueños de mi­nas), encomenderos (te­rratenientes) e inclusive comerciantes que eran muy ricos, mientras las grandes masas de po­bladores urbanos y cam­pesinos vivían en la mi­seria.   El siglo XIX acentuó aún más la  polarización de ricos vs. pobres. La política tributaria, más que conducir a una re­distribución de la rique­za, acentuaba dicho con­traste.   Tampoco hizo mucho la primera mitad del siglo XX por mejorar la situación de las grandes masas. Por el contrario, se formó una oligarquía usufructuaria de la ri­queza nacional con gran­des vínculos con el capital financiero inter­nacional, que dejaba en el país migajas apete­cibles para sus co­laboradores.   Bolivia, en su conjunto, es un país pobre, lo que no significa que sus estratos altos no gocen de un cierto lujo y confort, ni que se hayan borrado las dife­rencias entre ricos y pobres. Hacia 1992, según cifras oficiales, los es­tratos cualitativos de “no pobres” y “pobres”  representaban respecti­vamente el 25% y el 75% de la po­blación y la “pobreza extrema” alcanzaba a más del 40%.       
Agricultura. Las sociedades precolo­niales fueron eminente­men­te (por no decir ex­clusivamente) agrícolas. Especialmente Tiwa­naku y el incario avan­zaron mucho tanto en lo tecnológico (domes­ti­ca­ción de especies anima­les y vegetales, sistemas de riego, pisos ecoló­gicos, &.) como en el económico-social (tri­partición de la tierra, trabajo por turno y for­mas de cooperación).  La conquista y la colo­nia buscaron principal­mente riqueza mineral (plata y oro), pero la agricultura siguió sien­do el ámbito más im­portante de ubicación de la población activa. Los conquistadores trajeron mu­chas especies desde el Viejo Mundo y se lle­varon otras. Trajeron también el arado egip­cio, el hierro y la rueda, que acrecentaron la pro­ductividad del trabajo. La institu­ción agraria más im­portante fue la “enco­mienda” a través de la cual se sometieron a servidum­bre a grandes masas indígenas; pero junto a ella subsistió la pro­piedad de la tierra en manos indígenas espe­cialmente de la comuni­dades.   En el siglo XIX no se avanzó casi nada en la economía agraria, ni en lo tecnológico (cultivos extensivos, casi nada de fertilizantes o nuevas variedades) ni en lo social (siguió la servi­dumbre). Esto puso al país en una situación muy débil, al punto de que el abastecimiento se fue restringiendo hasta lle­gar a momentos de hambruna y a convertir­se en una necesidad la importación de alimen­tos.  No hay mayores cam­bios en relación con el siglo anterior. En lo tec­nológico: cultivos ex­ten­sivos. Hay muy po­cos atisbos de reno­va­ción: algo en Pairu­mani y en algunas pro­pie­dades del valle o el al­tiplano. Los primeros intentos de agroindus­tria (caucho, quinina, etc.) se frustraron con los cercenamientos te­rritoriales del Acre.  El cambio más impor­tante fue la Reforma Agraria, que restituyó gran parte de la pro­piedad rural a los in­dígenas. Esto ayudó a acrecentar el mercado interno. La conexión con el oriente permitió también ampliar el espectro de productos agropecuarios y se avanzó en la industria basada en productos agrícolas, especialmente en la del azúcar. En ciertos sectores se ha rescatado la tecnología precolonial (sutaqollus, etc.) y se ha orientado algo de la producción agrícola (v. gr. la soya) a la exportación con im­portancia nacional. 
Minería e hidrocarbu­ros. Al parecer, la extracción y uso de minerales fue poco significativa en las culturas precoloniales: apenas algo con propó-sitos de ornato. Ni siquiera se puede decir que se haya superado la edad de piedra.  La colonia convirtió la explotación de oro y plata en su “negocio” principal. Buena parte de la economía colonial se asentó sobre esta ac­tividad, para la cual el virrey Toledo adaptó la mita o trabajo por turnos. Parte de la in­dustria estaba encami­nada a mejorar los pro­ductos minerales. Los azogueros llegaron a tener gran poder social y econó­mico, pero las grandes masas de la población persistieron en la miseria a pesar, si no a causa, de la minería.  Al comenzar la repú­blica hubo un deterioro general de la  industria minera; pe­ro ésta re­nació al apro­ximarse el fin del siglo XIX con una burguesía vinculada a los grandes centros importadores europeos; fue la llamada “oli­gar­quía de la plata” (Ara­mayo, Arce, Ar­gan­do­ña, etc.). La minería volvió a ser fuente “inagotable” de divisas para las impor­taciones, pero sus grandes ga­nancias casi no tuvieron efecto en la moder­nización del país.  A comienzos del siglo XX, en la “era del es­ta­ño”, se formó una “oli­garquía mi­nera” de cor­te mo­derno, con el do­minio del sector por tres gran­des empresas (Pa­tiño, Aramayo y Hoch­schild). A ella se le atri­buyó no haber en­cau­za­do sus grandes uti­li­da­des al progreso del país. La minería llegó a ser la fuente de casi to­das las divisas; pero és­tas se utilizaban más en ad­quirir artícu­los sun­tua­rios que en favorecer el desarrollo del país. No hubo fun­di­cio­nes im­portantes ni u­na in­dus­tria que pudiera nu­trirse del es­taño y otras materias primas. Es­tas salían a Europa y Es­tados Uni­dos “en bru­to” y retornaban en pro­duc­tos elabora­dos, pero a precios altos. El pe­tróleo empezó a influir desde la década del 20.  Con la nacionalización de las minas, éstas pa­saron a ser el sector más importante de la econo­mía estatal; pero su­cumbieron frente a tres factores adversos: la a­narquía sindical, la co­rrupción política y el sabotaje de las empresas transnaciona­les. Por úl­timo hubo un paulatino resurgimiento de los “ri­cos mineros” que en el último tercio del siglo XX y lo que corre del actual, se convirtió en la “nueva rosca” y que culm­inó con la minimi­zación de Comibol y el nuevo dominio econó­mico y político de los llamados "mineros me­dianos" amparado por “con­trarreformas”  dise­ñadas y eje­cutadas por ellos mis­mos.El petróleo y el gas des­plazan a los minerales como producto prin­cipal de ex­portación.
Industria  Manufac­tu­rera. La industria manufac­turera precolonial era muy rudimentaria: ella se reducía a la con­fección casera de los vestidos, la fabricación de algunas armas (de piedra) y algo de ar­tesanía más bien de­corativa que producti­va.   Durante la colonia hubo ciertamente un progreso notable en la industria, hasta llegar a una espe­cie de autoabasteci­miento, a pesar del mo­nopolio comercial im­puesto por la metró­poli y la prohibición de tratar entre las mismas colonias. Hubo obrajes textiles, industria del vestido, muebles, he­rrería, joye­ría (plate­ría), fabri­ca­ción de ar­mas y de bebidas al­cohólicas.   La república siguió las huellas de los llamados “prósperos artesanos” y en todo el siglo XIX e­xistieron numerosos ta­lleres fabriles (más de 25 mil a me­diados de siglo), pero al parecer, ningún esta­blecimiento “grande”. De todos modos, para fines de siglo existían ya algunas cervecerías de diferente tamaño e importancia y varias im­prentas.   La industria “moderna” a­parece en Bolivia en el siglo XX, con la mo­dernización de las cer­vecerías y otras embote­lladoras, algunas fábri­cas de fiambres, mue­blerías, molinos, etc. Pe­ro las grandes indus­trias, co­mo las tex­tiles (Forno, Said y Soligno), la fábrica de vidrios y otras, sólo se expanden después de la guerra del Chaco, reclu­tando una clase obrera más o me­nos impor­tante.   Paradójicamente, con la revolución desapare­cie­ron algunas indus­trias, qquizá por el acrecenta­miento de las luchas so­ciales, los regalos de la “ayuda” y/o el con­trabando; pero también surgieron otras: azúcar, productos lácteos, etc. Al presente, Bolivia no ha logrado aún superar su estado industrial incipiente.
Otros rubros.Casi no puede hablarse de “otros rubros” en las remotas culturas preco­loniales. El mismo transporte se hacía a lomo de llama o de hombre. Pero sí hubo grandes construcciones, como las de Tiwanaku, Inkallajta, etc.  Hay va­liosos monumen­tos en la época de la colonia, particularmente en ar­quitectura religio­sa, que obviamente estaba en manos de la Iglesia. Con la llegada de los “animales de tiro”, los coches y las carretas, se construye­ron caminos, aun­que no sabemos si en la misma magnitud y cantidad que las obras públicas precoloniales o las de la república.  La banca es incipiente: los pocos bancos son sobre todo bancos de rescate.  El siglo XIX contribu­ye con algunas construc­cio­nes religiosas y ci­viles, incluyendo tea­tros y escuelas. Los caminos y otras “obras públicas” por su natu­raleza son de grandes esfuerzos; y en esto hay que destacar sobre todo la construc­ción de fe­rrocarriles en las tres últimas décadas del si­glo XIX. A fines de la centuria aparecen los pioneros de los telé­fonos, telégrafos y de la elec­tricidad, cuya acti­vidad económica se asocia desde entonces y por casi cien años a las obras públicas del go­bierno y las munici­palidades. Pero su con­solidación es obra del siglo XX.Hay pocos bancos. Las finanzas públicas se nutren, en más de la mitad, de las contribu­ciones, diezmos y o­tras cargas que recaen sobre la masa indigenal, y, en mucho menor propor­ción, de los ingresos de aduana, contribuciones sobre sueldos, utilidades de la casa de moneda y muy pocos impuestos sobre capitales y pro­ductos.   El la primera parte del siglo XX la industria de la construcción de edi­ficios avanzó a paso de tortuga, aunque no fal­taron algunas grandes realizaciones para alber­gar oficinas empresaria­les (bancos, empresas mineras, etc.) y otras del gobierno y las mu­nicipalidades. Se avan­zó tam­bién poco en las grandes obras públicas (represas, caminos, fe­rrocarriles, etc.). Los fe­rrocarriles, des­pués de su impactante irrupción de fines del siglo XIX y comienzos del XX, sufren un no­torio es­tan­ca­miento y deterioro. La e­lectricidad se ex­pande especialmente a partir de la década del 30. (La principal em­presa fue Bolivian Po­wer; pero en casi todas las ciu­dades ca­pitales se cons­tituyen también empre­sas dis­tribuidoras. La de Co­chabamba era pro­piedad de Simón I. Patiño).Desde la dé­cada del 10 se desa­rrolla la avia­ción, pri­mero militar y después civil (LAB, 1925).  La “explosión económi­ca” de la industria de la construcción es una de los hechos más notorios en la segunda mitad de este  siglo Se completan e inauguran las grandes carreteras que vinculan el oriente y occidente del país. Pero es más grande todavía el cre­ci­miento del sector ener­gético (electricidad), de los servicios en general y del transporte en particular. Un rasgo notorio es el crecimien­to "explosivo” de la deuda externa.
Comercio.El comercio (entendido como el intercambio mercantil de bienes y servicios) no existe pro­piamente en las culturas precoloniales. Lo que sí se advierte, especial­mente en el in­kario, son eficientes mecanismos de distri­bución para ha­ cer llegar a los con­sumido­res los bienes produ­cidos.  La colonia incorpora en las economías de las regiones americanas un activo comercio; pero éste se desenvuel­ve bajo una dicotomía contra­dictoria: por u­na parte, un tráfico interno se­micerrado (al pa­recer, había un activo co­mer­cio de alcoholes y aguardientes, de llamas, etc.) y, por otra parte, un comercio en gran es­cala monopo­lizado por la corona y los grandes traficantes vinculados a ella.  En el siglo XIX, aunque se suponía que debía haber un crecimiento del comercio exterior, Bolivia prácticamente se aísla del mercado in­ternacional como expor­tador y se limita a ser un importador de gene­ros, alimentos y bebi­das. Sus escasas expor­taciones eran las de plata y oro, quina, cobre y estaño. El déficit en era notable (1846). Al renacer la minería en la segun­da mitad de siglo, Bolivia asumió su perfil de país monoproductor.El comercio interior es­tuvo concentrado en productos agropecua­rios y artesanales (como ba­yetas, etc.). Te­nían cier­to relieve la co­ca, los cereales, los tejidos..  La primera mitad del si­glo XX refuerza el carácter monoexpor­tador del país, con­centrando en los mine­rales casi la totalidad de las expor­taciones. Hay una vasta gama de empresas de importa­ción, representación y afines. El comercio in­terior sigue con un mercado interno restrin­gido, poco capaz de dar cabida a una gran in­dustria.  La revolución de 1952 amplia el mercado in­terno, pero este impacto se presenta más en el rubro del transporte que en el del comercio propiamente dicho. En todo caso, las empresas bolivianas (incluyendo varias grandes) son más comerciales (grandes importadores y exporta­dores) que indus­triales.

  

   

  INDICADORES ECONOMICOS  
Indicadores Económicos
Año: 2008 - Mes: Enero
INDICADOR: Producto Interno Bruto  
  DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE
61,904.00 Millones de Bs 2003 INE  
69,626.00 Millones de Bs 2004 (p) INE  
76,154.00 Millones de Bs 2005 (p) INE  
9,306.00 Millones de $us. 2005 (p) INE  
89,428.00 Millones de Bs 2006 (p) INE  
INDICADOR: PIB Per Cápita  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
883.00 $us/habitante 2002 (p) INE  
895.00 $us/habitante 2003 (p) INE  
943.00 $us/habitante 2004 (p) INE  
987.00 $us/habitante 2005 (p) INE  
1,153.00 $us/habitante 2006 (p) INE  
INDICADOR: Crecimiento del PIB  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
2.49 En Porcentaje 2002/2001 (p) INE  
2.94 En Porcentaje 2003/2002 (p) INE  
3.92 En Porcentaje 2004/2003 (p) INE  
4.06 En Porcentaje 2005/2004 (p) INE  
4.63 En Porcentaje 2006/2005 (p) INE  
INDICADOR: Variación del Indice de Precios al Consumidor  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
4.62 En Porcentaje Variación Anual 2004 INE  
4.91 En Porcentaje Variación Anual 2005 INE  
4.95 En Porcentaje Variación Anual 2006 INE  
273.68 Índice General Índice Nov 2007 INE  
1.23 En Porcentaje Variación Mensual Nov 2007 INE  
11.02 En Porcentaje Variación Acumulada Ene-Nov 2007 INE  
11.86 En Procentaje Variación a doce meses Nov-06/Nov-07 INE  
INDICADOR: Tipo de Cambio Oficial venta  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
7.95 Bs/$us 2004 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
8.09 Bs/$us 2005 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
8.06 Bs/$us 2006 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
7.69 Bs/$us Promedio Dic 2007 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
7.67 Bs/$us Último día del mes de Dic 2007 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
  INDICADOR: Variación del Tipo de Cambio  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
2.95 En Porcentaje 2004 INE  
0.38 En Porcentaje 2005 INE  
-0.52 En Porcentaje 2006 INE  
-0.76 En Porcentaje Dic-2007 INE  
-4.28 En Porcentaje Acumulada Ene-Dic 2007 INE  
-4.28 En Porcentaje A doce meses Dic-06/Dic-07 INE  
INDICADOR: Exportaciones  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
1,676.60 Millones de $us 2003 INE  
2,265.20 Millones de $us 2004 INE  
2,810.36 Millones de $us 2005 (p) INE  
4,223.30 Millones de $us 2006 (p) INE  
482.80 Millones de $us Dic 2007 (p) INE  
4,848.60 Millones de $us Acumulada Ene-Dic 2007 (p) INE  
INDICADOR: Importaciones  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
1,692.10 Millones de $us 2003 INE  
1,887.80 Millones de $us 2004 INE  
2,343.29 Millones de $us 2005 (p) INE  
2,824.24 Millones de $us 2006 (p) INE  
315.00 Millones de $us Dic 2007 (p) INE  
3,430.40 Millones de $us Acumulada Ene-Dic 2007 (p) INE  
INDICADOR: Saldo Comercial  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
-15.50 Millones de $us 2003 INE  
377.40 Millones de $us 2004 INE  
467.07 Millones de $us 2005 (p) INE  
1,399.06 Millones de $us 2006 (p) INE  
167.90 Millones de $us Dic 2007 (p) INE  
1,418.20 Millones de $us Acumulado Ene-Dic 2007 (p) INE  
INDICADOR: Saldo en Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
84.86 Millones de $us 2003 (p) BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
337.40 Millones de $us 2004 (p) BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
622.47 Millones de $us 2005 (p) BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
1,319.09 Millones de $us 2006 (p) BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
INDICADOR: Deuda Externa Pública  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
5,042.10 Millones de $us A Dic 2003 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
4,945.90 Millones de $us A Dic 2004 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
4,941.60 Millones de $us A Dic 2005 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
3,242.10 Millones de $us A Dic 2006 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
2,091.50 Millones de $us A Sep 2007 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
INDICADOR: Reservas Internacionales Netas del Banco Central de Bolivia  
DATO UNIDAD FECHA DE REFERENCIA FUENTE  
1,488.90 Millones de $us A Dic 2003 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA  
1,608.10 Millones de $us A Dic 2004 BANCO CENTRAL DE BOLIVIA